Se ha hecho público el Informe Estatal de Hemovigilancia del año 2006, en el que se recogen los incidentes relacionados con la transfusión y con la donación de sangre, notificados por la red estatal de hemovigilancia.

Durante el año 2006 se transfundieron en España 2. 2o2.o57 componentes sanguíneos: 1.477.288 unidades de hematíes, 476.496 unidades de plaquetas, 248.052 unidades de plasma fresco congelado y 221 unidades de sangre total. 

Se notificaron un total de 1.500 incidentes transfusionales : 1.032 relacionados con la administración de hematíes, 261 con la de plaquetas, 180 con plasma, 24 con sangre total y 3 con multicomponentes. De esos 1.500 incidentes, 1.143 son reacciones adversas, 114 errores en la administración de componentes y 243 los denominados “casi incidentes”.

Del total de los incidentes notificados, un 87% fueron considerados leves (aquellos que no provocaron manisfestaciones clínicas o estas fueron inmediatas y sin riesgo vital para el receptor) y un 9% graves (aquellos que provocaron signos inmediatos con riesgo vital, morbilidad a largo plazo o la muerte del paciente); no se tuvo constancia de la gravedad en un 4% de los incidentes.

La causa grave más frecuentemente notificada fue el edema pulmonar no cardioigénico -EPNC- (32 notificaciones), seguido del edema pulmonar cardiogénico -EPC- (28 notificaciones) y la infección bacteriana (15 notificaciones).

Los casos de fallecimiento producidos con imputabilidad probable o segura al componente sanguíneo administrado fueron 5: una incompatibilidad ABO (tras la admistración de hematíes) y una sepsis por Klebsiella oxytocica (tras la administración de plaquetas), con imputabilidad segura. Una reacción alérgica (secundaria a una transfusión de plasma) y dos EPNC (tras la administración de hematíes y plaquetas), con imputabilidad probable.

Sigue llamando la atención los errores transfusionales producidos en la administración de componentes: 114 incidentes notificados (el 8% del total). De los 114 incidentes notificados, un 87% fueron considerados leves, un 15% fueron graves y no consta la gravedad en un 4%. De los 114 errores en la administración de componentes, 33 lo fueron por incompatibilidad ABO y 11 por administración inapropiada de componentes (productos no irradiados).

Los indicadores de las reacciones adversas más significativas, de acuerdo a esas cifras, sería la de 2 fallecimientos por millón de transfusiones, 2 infecciones bacterianas transmitidas por cada millón de componentes transfundidos, 7 EPNC por millón y 10 EPC por millón de transfusiones.

En cuanto a los incidentes relacionados con la donación, se notificaron 4.921 incidentes. De ellos, un 4% fueron considerados graves: reacción vasovagal de recuperación lenta (128 casos), mareo grave con convulsiones y/o tetania (10), traumatismo por caída tras cuadro vasovagal (8).

Bibliografia:

  1. Informe estatal de hemovigilancia 2006. Unidad de Hemovigilancia. Área de Hemoterapia. MSyC. En: Boletín SETS 2007; 66: 3-9
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¿Sangre universal?

26/04/2007

El pasado 1 de abril la revista Nature Biotechnology publicó un artículo de Liu et al que ha tenido una gran repercusión mediática. Los investigadores de la Universidad de Copenhage comunican el desarrollo de un método para convertir en grupo O los hematíes del grupo A y B, mediante la separación enzimática del azúcar terminal que diferencia el antígeno A (N-acetilgalactosamina) del B (galactosa).

Ya, en 1982, Goldstein et al publicó en Science un trabajo en el que exponía que mediante el uso de una enzima glucosidasa, obtenida de los granos de café, se podían convertir hematíes del grupo B en hematíes del grupo O totalmente funcionales. Estudios posteriores realizados con voluntarios, demostraron que seguían quedando, sin embargo, unos pocos epítopes B residuales que provocaban un incremento de los títulos de anti-B e incluso pruebas cruzadas incompatibles en un alto porcentaje de los receptores A ó O de los hematíes B transformados.

Las enzimas bacterianas empleadas en esta ocasión parecen tener una mayor eficiencia separando los azúcares terminales de los grupos A y B.

Por si acaso, y a la espera de ensayos clínicos que muestren o no su eficacia, el método ya está patentado.

  1. Liu QP, Sulzenbacher G, Yuan H, Bennett EP, et al. Bacterial glycosidases for the production of universal red blood cells. Nat Biotechnol. 2007;25(4):454-64.
  2. Goldstein J, Siviglia G, Hurst R, et al. Group B erythrocytes enzymatically converted to group O survive normally in A, B, and O individuals. Science 1982; 215: 168– 70
  3. Kruskall MS, AuBuchon JP, Anthony KY, et al . Transfusion to blood group A and O patients of group B RBCs that have been enzymatically converted to group O. Transfusion 2000; 40: 1290– 8.
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