Recientemente el British Journal of Hematology,  publicó una guía sobre “Tromboembolismo venoso relacionado con los viajes de larga duración“. Las conclusiones son las siguientes:

  • Los viajes de larga duración se consideran un factor de riesgo débil para el desarrollo de un tromboembolismo venoso (TEV). La incidencia de TEV,  tras un vuelo de más de 4 horas de duración, es de 1 entre 4656 y para los vuelos de más de 8 horas, en pasajeros en riesgo bajo e intermedio, es de alrededor del 0,5%.
  • Tras un vuelo de más de 12 horas, la probabilidad de desarrollar una embolia pulmonar sintomática severa es de 5 por millón.
  • Un TEV puede ser atribuible al viaje si éste se produce  hasta 8 semanas después de viajar.
  • El riesgo de trombosis relacionada con los viajes es mayor en individuos con factores de riesgo pre-existentes para el desarrollo de un TEV.
  • No existe evidencia de asociación entre deshidratación y el TEV relacionado con viajes. Así, mientras  el mantenimiento de una buena hidratación es improbable que sea nocivo, no puede ser recomendada como estrategia para la prevención de la trombosis (recomendación de grado 2, nivel de evidencia B).
  • Existe la evidencia indirecta de que mantener la movilidad puede prevenir el TEV  y, en vista de la patogenia probable del TEV relacionado con los viajes,  la movilidad durante el viaje es una medida profiláctica razonable para los viajeros en viajes de más de 3 horas (2B).
  • El uso general de medias de compresión y anticoagulantes para los viajes de larga distancia, no está indicado (1C).
  • La evaluación de riesgos debe hacerse de forma individual pero, probablemente, la cirugía mayor reciente (en el mes previo),  la existencia de neoplasia activa,  el antecedente de un TEV idiopático, el antecedente de un TEV anterior relacionado con un viaje, sin ningún factor de riesgo temporal asociado, o la presencia de más de un factor de riesgo de trombofilia,  identifica a aquellos viajeros con un mayor riesgo de trombosis (1C).
  • Los viajeros considerados de alto riesgo de trombosis que deben realizar viajes de más de 3 horas de duración,  deberían usar medias de compresión por debajo de la rodilla (2B).
  • En caso de ser necesaria una profilaxis farmacológica, se considera apropiado el uso de anticoagulantes en vez de antiagregantes, basándose en la observación de que, en otros escenarios clínicos, proporcionan una tromboprofilaxis más eficaz. Es necesario valorar las contraindicaciones habituales a cualquier forma de tromboprofilaxis (2C).

Bibliografía:

  • Watson HG, Trevor PB “Guidelines on travel-related venous thrombosis”. British Journal of Hematology (152) 2011 ; 31-34. (*.pdf en www.bcshguidelines.com)
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