La Lesión Pulmonar Aguda Relacionada con Transfusión (LPART; en inglés TRALI, Transfusion-Related Acute lung Injury) está considerada en la actualidad una de las mayores causas de morbimortalidad asociada con la transfusión.

Recientemente, como ya se comentó en el post anterior,  el Comité Científico de Seguridad Transfusional ha lanzado una recomendación con el fín de disminuir la incidencia de la LPART en nuestro país  (aunque en los últimos años ha permanecido estable, seguramente debido a su infradiagnóstico).

Además, en el último Informe de Hemovigilancia correspondiente al año 2010,  se cambia la definición de LPART y ya no resulta imprescindible las pruebas de laboratorio (presencia de anticuerpos anti HLA y antineutrófilo en el donante y antígenos compatibles en el receptor) para diagnosticarla.

En nuestra comunidad, Baleares,  todos los componestes sanguíneos (hematíes, plaquetas y plasma) están  leucorreducidos. Las plaquetas, tanto de aféresis como las provenientes de capa leucoplaquetar, se obtienen en solución aditiva y además están fotoinactivadas con amotosaleno y luz ultravioleta A y, desde septiembre, se transfunde mayoritariamente plasma de varón.

Dejo una sesión que dimos conjuntamente, a principio de septiembre en nuestro centro,  mi compañera Teresa Jiménez-Marco y un servidor sobre la LPART.

Por fín la Unidad de Hemovigilancia del Área de Hemoterapia del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad  ha hecho público el “Informe de Hemovigilancia del año 2010“.

Resaltar en este último informe, a parte del cambio en la definición de lesión pulmonar aguda asociada a transfusión (en la que se ha retirado la necesidad de demostrar la presencia de anticuerpos anti HLA y/o antineutrófilo en el donante y receptor, quedando únicamente el cuadro clínico), varias cosas más:

  1.  El número de componentes transfundidos anuales se mantiene más o menos estable: 2.003.327 componentes sanguíneos transfundidos durante el 2010 (2.015.408 en el 2009).
  2. El  47% de los hospitales con servicios de transfusión, han realizado alguna notificación.
  3. Se han comunicado 2.317 incidentes relacionados con la transfusión (2.252 en el 2009) , lo que supone una tasa de notificación de 12,4 por cada 10.000 componetes transfundidos.
  4. La tasa de incidentes de gravedad e imputabilidad probable o segura fue de 5,8 por cada 10.000 unidades transfundidas.
  5.  Se comunicaron cuatro fallecimientos relacionados con la transfusión de algún componente sanguíneo: dos reacciones hemolíticas transfusionales  por incompatibilidad ABO (error en la administración de componentes), una lesión pulmonar aguda relacionada con la transfusión y un edema pulmonar cardiogénico.
  6. En cuanto a la donación existe una estabilidad, desde el año 2008, de la detección de serología positiva para el VIH en las donaciones analizadas (9 por cada 100.000 donaciones). Descenso en la del VHC y estabilidad de la del VHB.

Nos anuncian un acuerdo del Comité Científico de Seguridad Transfusional (CCST) adoptado… ¡¡en julio del 2011!!:

Como medida preventiva para disminuir la incidencia de lesión pulmonar aguda relacionada con la transfusión (LPART/TRALI), se recomienda el empleo de plasma exclusivamente de donantes varón para uso transfusional.

El CCST considera oportuno recomendar el empleo exclusivo de  plasma procedente de donante masculino para uso transfusional, si bien se quiere insistir, una vez más, en la necesidad de una valoración rigurosa de la indicación en cada caso y situación, teniendo en cuanta el riesgo/beneficio y las posibles alternativas al uso del plasma“.

BIBLIOGRAFÍA.

1. Informe Estatal de Hemovigilancia 2010, Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. Noviembre 2011.

En España, los estándares de acreditación en transfusión sanguínea del Comité de Acreditación en Transfusión, CAT, (edición 2006), señalan que el plasma fresco, tras su descongelación, puede almacenarse y/0 usarse durante 24 horas, siempre que sea mantenido entre 2º y 6ºC.  El R.D. 1088/2005, ni siquiera hace mención al almacenamiento y muchos menos al uso del plasma fresco descongelado.

Desde 1996, los estándares americanos, consideran apto el uso del plasma fresco tras la descongelación,  hasta los 5 días posteriores, si se conserva entre 1º y 6ºC, y siempre que se destine a tratar coagulopatías diferentes a la deficiencia de Factor VIII. Eso sí, debe etiquetarse como “Plasma Descongelado”.

Estudios recientes muestran la estabilidad de aquellos factores de la coagulación diferentes al V y VIII en el plasma descongelado que es almacenado en nevera  más de 5 días y que vienen a corroborar otros ya realizados en la década de los 90.

La ventaja del plasma fresco decsongelado es la de su disponibilidad para su uso inmediato y podría ser sustituto del plasma fresco congelado en las siguientes situaciones:

  • Protocolos de transfusión masiva
  • Reversión del efecto de los antivitamina-K (acenocumarol, warfarina) y/o sangrado de enfermos con un elevado INR
  • Coagulopatía de la enfermedad hepática.
  • Coagulación intravascular diseminada
  • Púrpura Trombótica Trombocitopénica

Como ya se ha mencionado, el plasma fresco descongelado no debe usarse como fuente de factores V y VIII y su utilidad en neonatos no está determinada.

Bibliografía:

  1. Estándares de Transfusión Sanguínea, 3ª edición, CAT, 2006.
  2. Klein, HG. Standards for Blood Banks and Transfusion Services, 17ª edición, American Association of Blood Banks, 1996.
  3. Scott E, Puca K, Heraly J, et al. Evaluation and comparison of coagulation factor activity in fresh-frozen plasma and 24-hour plasma at thaw and after 120 hours of 1 to 6ºC storage. Transfusion 2009; 49:1584.
  4. Yazer MH; Cortese-Hassett A; Triulzi DJ. Coagulation factor levels in plasma frozen within 24 hours of phlebotomy over 5 days of storage at 1 to 6 degrees C. Transfusion. 2008;48:2525-2530.
  5. von Heymann C; Keller MK; Spies C; et al. Activity of clotting factors in fresh-frozen plasma during storage at 4 degrees C over 6 days. Transfusion. 2009;49:913-920

Actualización:

El CAT, en sus Estándares del 2012, contempla ya el uso del  plasma fresco congelado “descongelado”:

4.4.2.12.3 . Plasma fresco descongelado: Plasma fresco congelado que ha sido sometido a descongelación a 37ºC. Almacenado entre 2-6ºC es viable hasta 5 días después de la descongelación excepto en déficits de factores termolábiles (FV y FVIII).

Bibliografía:

  1. Anexo Estándares de Transfusión Sanguínea 2012, 4ª Edición, CAT, 2012

 Ayer el New England Journal of Medicine publicó un muy interesante artículo de la Dra. Slichter del Puget Sound Blood Center, de Seattle, et al.: Dose of Prophylactic Platelet Transfusions and Prevention of Hemorrhage, que podría tener una gran trascendencia en la práctica transfusional.

Se trata de un ensayo aleatorio que se desarrolló en 3 años y en el que se ha evaluado el efecto sobre el sangrado de la dosis de plaquetas transfundidas profilácticamente a 1.272 pacientes con trombocitopenia central.

Asignaron aleatoriamente pacientes oncohematológicos hospitalizados a recibir transfusiones profilácticas de plaquetas con diferentes dosis plaquetares: bajas, medias o elevadas (1,1×1011, 2,2×1011 ó 4,4×1011 por metro cuadrado de superficie corporal), cuando el recuento de plaquetas matinal era de 10.000 plaquetas por milímetro cúbico o inferior.

Los signos clínicos de sangrado se evaluaron diariamente. El primer punto final era la aparición de hemorragia de grado 2 o superior (tal como se define en los criterios de la Organización Mundial de la Salud).

De los 1.272 pacientes que recibieron al menos una transfusión profiláctica de plaquetas, se observó sangrado de grado 2 o superior en un 71%, 69% y 70% de los pacientes en los grupos de dosis bajas, en el de dosis media y en el grupo de dosis altas, respectivamente (las diferencias no fueron significativas).

La incidencia de hemorragias de grados superiores y otros eventos adversos fueron similares entre los tres grupos, pero el número medio de transfusiones de plaquetas que se realizaron fue significativamente mayor en el grupo de dosis bajas (cinco, frente a tres en la de dosis medias y tres también en el grupo de dosis altas). No así en lo que se refiere a transfusión de hematíes en los que no se halló diferencia entre los tres grupos.

Los pacientes tenían un riesgo de sangrado del 25%  aquellos días en el que el recuento matinal era de 5.000 plaquetas por milímetro cúbico o inferior, en comparación con el 17% de riesgo los días en el que el recuento matinal era de 6.000 a 80.000 plaquetas por milímetro cúbico.

El incremento medio después de la transfusión de plaquetas en el grupo de dosis bajas (10.000 plaquetas por milímetro cúbico) fue aproximadamente la mitad del incremento promedio del grupo de dosis media (19.000 plaquetas por milímetro cúbico), y el incremento promedio en el grupo de dosis alta (38.000 plaquetas por milímetro cúbico) fue aproximadamente el doble del incremento medio del grupo de dosis media.

El número de días hasta la siguiente transfusión varió significativamente entre los tres grupos: 1,1 días en el grupo que recibió dosis bajas, 1,9 en el grupo de dosis medias y 2,9 en el grupo de dosis altas. Sin embargo, valorando el incremento corregido del recuento plaquetar (ICR) no difirió significativamente entre los tres grupos (es decir, las diferencias en el incremento se explicaban por las diferencias en el número de plaquetas transfundidas).

Una limitación de este estudio fue que los médicos cambiaron a una dosis no controlada en el grupo de pacientes de dosis baja con más frecuencia que para los de la dosis media y grupo de dosis alta. Sin embargo, estos cambios se hicieron principalmente después de la aparición de sangrado de grado 2 o superior.

Los autores concluyen que la dosis de plaquetas administrada en la transfusión profiláctica de plaquetas cuando se transfunde empleando como cifra límite 10.000 plaquetas por milimetro cúbico o inferior, no tiene un efecto significativo en la incidencia de hemorragia grave en pacientes trombopénicos.

Bibliografía:

  1. Slichter SJ, Kaufman RM, Assmann SF, McCullough J, Triulzi DJ, Strauss RG, et al. Dose of Prophylactic Platelet Transfusions and Prevention of Hemorrhage. N Engl J Med. 2010 Feb 18;362(7):600-613.

Revisión sistemática de l’Agència d’Avaluació de Tecnologia i Recerca Mèdiques  sobre el sistema Intercept® de inactivación de patógenos en plasma y plaquetas.

Los autores (Navarro L, Lozano M, Puig L, Almazán C) concluyen que: “De acuerdo con los resultados de la revisión sistemática, la utilización del amotosaleno en la inactivación de patógenos en plasma y plaquetas para uso transfusional es eficaz y seguro. Además en los resultados de hemovigilancia activa posterior a su comercialización se observó una buena tolerancia por parte de los pacientes (adultos y pediátricos) en un total de 14.493 transfusiones de concentrados de plaquetas tratados con amotosaleno”. 

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