Los resultados de un estudio retrospectivo, publicados en la revista médica The Lancet el pasado dia 19 de mayo, sugieren que las personas que reciben una transfusión de sangre de un donante con un cáncer sin diagnosticar, no parecen correr mayor riesgo de desarrollar dicha enfermedad.

Los datos surgen del análisis de los datos recopilados en bancos de sangre suecos y daneses desde 1968 hasta el 2002 por Edgren G et al, del Instituto Karolinska de Estocolmo, Suecia.

Los donantes de sangre diagnosticados de cáncer en los cinco años posteriores a la donación fueron considerados como pacientes preneoplásicos en el momento de la donación.

En el análisis se incluyó un total de 345.094 receptores de transfusiones. De ellos, unos 12.012 habían recibido sangre de un donante con un cáncer no diagnosticado.

No hubo evidencia que indicara que los receptores de sangre de donantes con un cáncer no diagnosticado tuvieran mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad que los receptores de transfusiones de donantes sin cáncer. 

  1. Edgren G, Hjalgrim H, Reilly M, Tran TN, Rostgaard K, Shanwell A, Titlestad K, Adami J, Wikman A, Jersild C, Gridley G, Wideroff L, Nyren O, Melbye M. Risk of cancer after blood transfusion from donors with subclinical cancer: a retrospective cohort study. The Lancet 2007; 369:1724-1730.
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El martes, 22 de mayo, la Red para el Desarrollo de Alternativas a la Transfusión (Network for Advancement of Transfusion Alternatives, NATA), animaba a la comunidad  transfusional a revisar la versión provisional del Documento de Consenso sobre el papel de la ferroterapia endovenosa en el manejo de la anemia en cirugía y como herramienta para reducir la transfusión alogénica.

El documento, en el que participan como expertos dos españoles de relevancia en esta cuestión, los Doctores Muñoz  y García-Erce, se basa en una revisión sistemática de la literatura médica publicada sobre el tema. Las recomendaciones se formulan empleando la metodología propuesta por el grupo de trabajo GRADE, clasificando la calidad de la “evidencia” y “fuerza” de las recomendaciones.

La conclusión principal, es que, tras buscar y analizar sistemáticamente diferentes estudios y trabajos sobre el tema, sólo se recomienda la administración endovenosa de hierro, y de forma peroperatoria, a aquellos pacientes que van a ser sometidos a cirugía ortopédica y en los que se prevé un sangrado importante  (recomendación basada en evidencias de media y baja calidad).

Interesantes son las recomendaciones del comité de expertos, sobre lo que se consideraría una buena praxis del manejo de la anemia en el paciente quirúrgico.

El documento está abierto a sugerencias hasta el 22 de junio. Es preciso estar registrado (el registro es gratuíto) para poder acceder al documento.

  1. Beris Ph, Muñoz M, García-Erce JA, et al. Anemia Management in Surgery -Consensus Statement on the Role of Intravenous Iron. Nataonline. [Publicado on line el 22 de mayo 2007]
  2. Atkins D, Best D, Briss PA, Eccles M, Falck-Ytter Y, et al. Grading quality of evidence and strength of recommendations. BMJ 328, 2004 :1490-1497

Enlaces relacionados: GRADE working group | GRADE también en español

Recomendación

15/05/2007

He pasado un rato muy bueno leyendo el post, publicado por Javier Armentia en su bitácora “Por la Boca Muere el Pez“, titulado “20 minutos de pseudociencia sanguínea (y otras cosas, como veremos)“. Claro, ameno, conciso y muy bien argumentado.  

La trombopenia neonatal aloinmune (TNAI), como causa de trombopenia grave en el recién nacido, se debe a la acción de anticuerpos maternos frente a determinados antígenos plaquetares (HPA) paternos presentes en las plaquetas del feto y que, atravesando la placenta, provocan la destrucción de esas plaquetas en el recién nacido.

Los anticuerpos frente al antígeno HPA-1a, desarrollados en mujeres homocigotas HPA-1a negativas, HLA DRB3*0101 positivas, son los más frecuentemente implicados. Menor incidencia tienen los antígenos HPA-5 y HPA-15. La consecuencia más grave de la TNAI en el feto y recién nacido es el incremento del riesgo de sufrir una hemorragia intracraneal (HIC).

Las estrategias de tratamiento y prevención no están bien definidas, sobre todo la actuación en mujeres ya sensibilizadas por gestaciones previas.

La transfusión de plaquetas negativas para el antígeno HPA implicado, ya sea al feto intraútero, o al nacimiento, junto con inmunoglobulina intravenosa; la administración de corticoides con o sin inmunoglobulina endovenosa intraútero, así como evitar lesiones fetales durante el parto, son  algunas de las terapéuticas más comunmente empleadas.

Ghevaert et al. publican este mes en Transfusion un artículo presentando un estudio prospectivo observacional de 200 casos de inmunización a los antígenos plaquetarios y desarrollo de TNAI. En él recopilan los datos, obtenidos durante 7 años, de los riesgos de TNAI según la especificidad de los antígenos implicados, las formas clínicas de presentación de la TNAI, su morbimortalidad y los diferentes tratamientos aplicados, tanto en el periodo antenatal como postnatal, así como el seguimiento de los recién nacidos afectos que sufrieron una HIC.

Como conclusiones plantean la observación de una alta morbimortalidad en aquellos casos de inmunización tratados en el periodo prenatal con transfusiones de plaquetas intraútero, con o sin altas dosis de inmunoglobilina intravenosa y/o corticoides, frente al tratamiento con inmunoglobulina endovenosa solo. Si bien el antígeno HPA-1a es el antígeno plaquetar mayormente implicado, cuando se detectan anticuerpos anti HPA-5b y HPA-15b la evolución es peor. El dintel de transfusión, la necesidad de una actuación lo más temprana posible sobre el neonato, en madres ya inmunizadas, tras el parto y la eficacia de la transfusión postnatal de plaquetas random o HPA-1a y HPA-5b negativas, son otros puntos de discusión, observando un mayor requerimiento transfusional en aquellos recién nacidos que recibieron plaquetas random frente a las compatibles, con igual riesgo de desarrollar una HIC en ambos grupos.

En el trabajo de Ghevaert se menciona el de Kjeldsen-Kragh et al. y que será publicado proximamente en Blood. El grupo noruego presenta un programa de identificación, seguimiento e intervención en la inmunización por el antígeno plaquetar HPA-1a y de las TNAs mediante la identificación de las gestantes HPA-1a negativas y/o sensibilizadas. El programa se aplicó a 100.448 gestantes, consiguiendo, en los neonatos de madres inmunizadas, una drástica reducción de la mortalidad por HIC. La práctica de cesáreas programadas, 2-4 semanas pretérmino, y la transfusión inmediata de plaquetas HPA negativas al antígeno causante, cuando la cifra plaquetar en el recién nacido cae por debajo de 35x10e9 o se observaban signos de diatesis, forman la base de la actuación.

El futuro: el desarrollo del anticuerpo CamTran007, un anticuerpo HPA-1a capaz de bloquear el efecto de la mayoría de los anticuerpos HPA-1a maternos.

  1. Ghevaert C, Campbell K, Walton J, Smith GA, Allen D, Williamson LM, Ouwehand WH, Ranasinghe E. Management and outcome of 200 cases of fetomaternal alloimmune thrombocytopenia.Transfusion 2007;47(5):901-910.
  2. Kjeldsen-Kragh J, Killie MK, Tomter G, Golebiowska E, Randen I, Hauge R, Aune B, Oian P, Dahl LB, Pirhonen J, Lindeman R, Husby H, Haugen G, Gronn M, Skogen B, Husebekk A. A screening and intervention program aimed to reduce mortality and serious morbidity associated with severe neonatal alloimmune thrombocytopenia. Blood. [Publicado on line el 11 de abril 2007].
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